High Frequency Active Auroral Research Program o HAARP —en español: Programa de Investigación de Aurora Activa de
Alta Frecuencia— fue un programa financiado por la Fuerza Aérea y la
Marina de los Estados Unidos, la Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA) y la Universidad de Alaska 1 . Su objetivo fue estudiar las propiedades
de la ionosfera a fin de desarrollar y
mejorar la tecnología que utiliza sus propiedades para transmitir las
radiocomunicaciones y su uso en los sistemas de vigilancia estratégica, como por ejemplo, los sistemas de
detección de misiles. 2
Las instalaciones del proyecto HAARP constan de 180 antenas repartidas por un terreno de aproximadamente 14 hectáreas.
El sistema transmisor de alta frecuencia es capaz de producir aproximadamente 3,6 MW de potencia en la banda de
radiofrecuencia. Para lograr ese grado de linealidad, los transmisores operan a un 45
% del rendimiento total. Los generadores diésel deben suministrar energía al resto del equipamiento utilizado por las emisoras, incluyendo el
sistema de refrigeración y las estaciones de bajo nivel de
amplificación. Como resultado, aproximadamente 10 MW de energía principal se requiere cuando el sistema transmisor está funcionando a plena potencia
Aunque nuestra sociedad ha aprendido a usar las propiedades de la ionosfera a su favor durante el siglo pasado,
todavía hay mucho que aprender acerca de su física, su composición química, y su
respuesta dinámica a la influencia
solar. Gran parte del estudio actual se basa en la observación del efecto de la ionosfera sobre sistemas de
comunicación.
La ionosfera afecta a nuestra sociedad en muchos aspectos:
Emisoras internacionales como la VOA y la BBC todavía utilizan
la ionosfera para reflejar las señales de radio hacia la Tierra para que sus programas puedan ser escuchados en todo
el mundo. La
ionosfera provee capacidades de largo alcance para buques comerciales a costa de los enlaces de
comunicaciones, aviones transoceánicos y para la comunicación militar y sistemas de vigilancia.
Las señales transmitidas hacia y desde satélites para la comunicación y la navegación deben pasar a través de la
ionosfera. Irregularidades ionosféricas pueden tener un impacto importante en el
rendimiento de los sistemas y su
fiabilidad.
Recientemente, se ha hecho posible producir simulaciones por computadora de los procesos ionosféricos. El desarrollo
de estas visualizaciones nos han permitido ver y apreciar la enorme variabilidad y
la turbulencia que se produce en
la ionosfera durante una tormenta geomagnética solar mayor y los efectos resultantes que pueden afectar a las
comunicaciones de radio y sistemas de navegación.
Este proyecto ha sido objeto de críticas por numerosas teorías de la conspiración, acusándosele de ocultar su
verdadero propósito. A mediados de los años 1990 fue objeto de controversia debido a la
hipótesis de que las antenas
de la Estación podrían usarse como armamento. En agosto de 2002, la tecnología HAARP tuvo una mención como tema
crítico en la Duma (parlamento) de Rusia. La Duma
elaboró un comunicado de prensa sobre el programa HAARP, escrito
por los comités de defensa y asuntos internacionales, firmado por 90 representantes y presentado al entonces
presidente Vladímir
Putin. El comunicado de prensa indicaba lo siguiente:
"Los Estados Unidos están creando nuevas armas integrales de carácter geofísico que puede influir en la tropósfera con ondas de radio de baja frecuencia... La importancia de este salto
cualitativo es comparable a la transición de las armas blancas a las armas de fuego, o de las armas convencionales a las armas nucleares. Este nuevo tipo de armas difiere de las de
cualquier otro tipo conocido en que la tropósfera y sus componentes se convierten en objetos sobre los cuales se puede influir".
Sura: equivalente ruso al proyecto Haarp estadounidense
EISCAT: equivalente europeo de HAARP y SURA
Manipulación del clima
1. "HAARP Fact Sheet". HAARP. 15 de junio de 2007. Archivado desde el original el 30 de mayo de 2012. Consultado el
27 de septiembre de 2009.